El Gallo Camarón
Llegó, llegó la tarde,
de responderle al amo;
tiene ansiedad de tragedia,
por mi muerte o por mi vida.
Se le salta el corazón de despedida,
de trofeo, de emoción
por mi muerte o por mi vida.
Quítame, gallero, trabas,
para reñir fui criado,
tengo la caña cuadrada
y el pecho muy levantado.
Ten fe en mi casta, gallero,
que soy de buena camada,
deja ya de acariciarme
y quítame, gallero, trabas.
Nací, crecí esperando
el reto muerte o victoria,
y a la mirada del amo,
y el galpón me están gritando.
Se me angustia la ansiedad con el coraje,
y aquel adiós protector del gallero en el plumaje.
Quítame, gallero, trabas,
para reñir fui criado,
tengo la caña cuadrada
y el pecho muy levantado.
Ten fe en mi casta, gallero,
que soy de buena camada,
deja ya de acariciarme
y quítame, gallero, trabas.
Que soy un gallito fino,
kikiriki, de buena camada,
tengo orgullo de mi casta
y de aquel que me criara.
Que soy un gallazo fiero,
de aquellos de vez en cuando
que quiere vivir venciendo
o se ha de morir matando.
de responderle al amo;
tiene ansiedad de tragedia,
por mi muerte o por mi vida.
Se le salta el corazón de despedida,
de trofeo, de emoción
por mi muerte o por mi vida.
Quítame, gallero, trabas,
para reñir fui criado,
tengo la caña cuadrada
y el pecho muy levantado.
Ten fe en mi casta, gallero,
que soy de buena camada,
deja ya de acariciarme
y quítame, gallero, trabas.
Nací, crecí esperando
el reto muerte o victoria,
y a la mirada del amo,
y el galpón me están gritando.
Se me angustia la ansiedad con el coraje,
y aquel adiós protector del gallero en el plumaje.
Quítame, gallero, trabas,
para reñir fui criado,
tengo la caña cuadrada
y el pecho muy levantado.
Ten fe en mi casta, gallero,
que soy de buena camada,
deja ya de acariciarme
y quítame, gallero, trabas.
Que soy un gallito fino,
kikiriki, de buena camada,
tengo orgullo de mi casta
y de aquel que me criara.
Que soy un gallazo fiero,
de aquellos de vez en cuando
que quiere vivir venciendo
o se ha de morir matando.
Comentarios
GALLO CAMARÓN es, justamente, el canto que, desde el fondo del alma, dirige Chabuca a los peruanos de buena nidada: que se libren de las trabas, orgullosos de su casta mistiana, que nacieron y fueron criados para vivir venciendo...